Blog
DESPOJATE, CORRE Y VE POR LA RECOMPENSA
- enero 25, 2026
- Publicado por: Alianza del Reino
- Categoría: Alianza del Reino
20 de Febrero de 2023
Por: Raque Vega
Hebreos 12:1-3 (NTV)
Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios. Piensen en toda la hostilidad que soportó por parte de pecadores, así no se cansarán ni se darán por vencidos.
En este pasaje podemos encontrar 3 partes clave que debemos de practicar continuamente para correr la carrera que tenemos por delante:
1. DESPOJARNOS DE TODO PESO Y PECADO QUE NOS ENVUELVE.
Cuando caemos en pecado o situaciones que vivimos, se vuelven algo pesado, es fácil pensar que son nuestra penitencia y cruz que debemos cargar. ¡No es así! Debemos aprender ir rápido delante de Cristo, arrepentirnos y recibir el perdón que Dios nos da. Debemos escoger en no estar pensando, meditando y abrazando lo que nos pese así, sino ir delante de los pies de Cristo y dejarlo ahí, entregarlo al Señor y pedirle que se glorifique en medio de todo. Entregar lo que no nos toca cargar es clave para poder avanzar. Rinde al Señor todo, y sé obediente en lo que te toca o el Señor te pida, pero no intentemos llevar más de lo que el Señor nos pide. Disfrutemos Su perdón, la manera en que nos limpia y perdona, disfrutemos su porción de misericordia diaria para nosotros.
2. SIGAMOS CON PACIENCIA. PERSISTENCIA, FIDELIDAD, PERSEVERANCIA SON ALGUNOS SINÓNIMOS AQUÍ.
No nos cansemos, caminemos en obediencia al Señor y hagamos lo que a nosotros nos toca hacer, y dejemos que el Señor haga lo que Él va a ser. La búsqueda continua del Señor no es una carrera de velocidad, es un maratón el cual requiere constancia. Pidamos al Señor Su corazón para ser fieles en este responder a Su estilo de vida.
3. PONGAMOS LOS OJOS EN JESÚS.
Es fácil mirar las circunstancias, el problema, la montaña, medirlo y estudiarlo… pero el Señor nos pide que pongamos nuestros ojos en Él, en cómo Él maneja las cosas. Se trata de ver lo que Dios va a hacer, y mejor veamos cómo nos pide colaborar y participar.
No tengamos vergüenza de lo que pasamos, y busquemos ese gozo que Jesús tiene para nosotros, ese gozo que a Él mismo lo sostuvo en el tiempo tan imposible que vivió en la cruz. Cobra ánimo en tu corazón, agarra vuelo y sigamos corriendo en esta misión que Dios tiene para nosotros en este tiempo, que podamos llegar a la meta, que podamos ver más del Rey y Su reino, que podamos ver Su corazón manifestado a las siguientes generaciones.