Blog
LA MENORAH DE HANUKKÁ
- enero 25, 2026
- Publicado por: Alianza del Reino
- Categoría: Alianza del Reino
14 de Diciembre de 2023
Por: Yahiro Hernández
🌟✨ La Menora de Hanukkah, conocida también como Chanukkiah, es un símbolo judío emblemático y profundamente significativo, especialmente durante la celebración de Hanukkah, la Fiesta de las Luces. A diferencia de la Menora tradicional del Templo, que tiene siete brazos, la Janukkiah se distingue por tener nueve. Ocho de sus brazos representan los ocho días milagrosos durante los cuales el aceite, suficiente solo para un día, ardió en el Templo recién purificado. El noveno brazo, conocido como Shammas o “la rama Siervo”, se sitúa aparte y se utiliza para encender las otras ocho velas. Esta Menora no solo conmemora un milagro histórico, sino que también simboliza la resiliencia, la fe y la renovación espiritual.
🕎 1. La Menorah: Símbolo de los Siete Espíritus de Dios: La menorah, con sus siete brazos, no es solo un candelabro de oro en el Templo, sino también un símbolo de la presencia y guía del Espíritu Santo. Cada lámpara, alimentada por aceite puro, representa atributos del Espíritu Santo – sabiduría, inteligencia, consejo, poder, conocimiento, temor de Dios y la presencia eterna de Yahweh. Nos recuerda que como creyentes, estamos llamados a buscar y reflejar estos aspectos del Espíritu en nuestra vida diaria.
🔥 2. Hanukkah: Ocho Días de Dedicación y Nuevo Comienzo: La celebración de Hanukkah conmemora la re-dedicación del Templo, un acto de purificación y renovación espiritual. El número ocho simboliza un nuevo comienzo, recordándonos la importancia de vivir una vida consagrada y renovada en el Espíritu Santo. Como templos del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20), esta fiesta nos invita a reflexionar sobre nuestra propia dedicación a Dios y el llamado a vivir en santidad y vida nueva que Cristo nos ha dado.
🌿 3. Shammas: La Novena Rama del Servicio y los Nueve Frutos del Espíritu: La menorá de Hanukkah se distingue por su noveno brazo, “Shammas”, la rama Siervo. Este elemento simboliza el servicio y el reflejo del Fruto del Espíritu en nuestras vidas. Recordemos que como cristianos, estamos llamados a manifestar el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22-23). Estas virtudes son esenciales para nuestro testimonio, servicio a Dios y a los demás.
Esta Hanukkah, renovamos nuestro compromiso de buscar la guía del Espíritu Santo y de reflejar las cualidades del fruto del Espíritu en nuestras vidas. Que esta temporada sea un tiempo de reflexión, dedicación y transformación espiritual, mientras buscamos brillar con la luz de Cristo en todo lo que hacemos.